Orujo de aceituna
El orujo de aceituna es el subproducto sólido que queda en la almazara tras extraer el aceite del fruto. Está formado por los restos de piel, pulpa y hueso de la aceituna, junto con pequeñas cantidades de aceite y humedad que no se recuperaron durante el proceso de molturación y centrifugado.
Este residuo no es un desperdicio: se procesa en industrias especializadas mediante disolventes para obtener el aceite de orujo de oliva, un producto comestible muy diferente al aceite virgen extra. Entender esta distinción es clave para el consumidor, ya que ambos proceden de la aceituna pero su calidad, sabor y propiedades son distintos. El orujo también puede aprovecharse como biomasa para generar energía.
Si en una etiqueta no ves las palabras virgen o virgen extra, revisa bien la categoría: podrías estar comprando aceite de orujo de oliva en lugar de un zumo natural de aceituna. Leer el etiquetado con atención es el mejor consejo para elegir bien.