IGP (Indicación Geográfica Protegida)
La IGP o Indicación Geográfica Protegida es un sello oficial de la Unión Europea que garantiza que al menos una fase relevante de la producción, transformación o elaboración del aceite tiene lugar en una zona geográfica determinada. A diferencia de la DOP, no exige que todas las etapas ocurran en ese territorio, pero sí asegura un vínculo real con el origen y el cumplimiento de un pliego de condiciones supervisado por un organismo de control independiente.
Para el comprador, este sello es una señal de trazabilidad y autenticidad: el aceite proviene de una zona concreta, con variedades y métodos definidos, y ha superado controles de calidad antes de salir al mercado. No es un simple marchamo decorativo; implica inspecciones periódicas tanto en campo como en almazara.
A la hora de comprar, busca el logotipo europeo de la IGP en la etiqueta frontal del envase, junto al nombre de la indicación geográfica correspondiente. Si quieres profundizar, el organismo gestor de cada IGP suele publicar en su web el listado de productores certificados, lo que te permite verificar fácilmente la autenticidad del aceite que tienes en mano.