Envase del aceite
El envase del aceite es el recipiente en el que se comercializa y conserva el aceite de oliva desde que sale de la almazara hasta que llega a tu mesa. Su función va mucho más allá de contener el líquido: protege el aceite de sus tres principales enemigos —la luz, el calor y el oxígeno—, que aceleran la oxidación y deterioran sus aromas, sabores y propiedades saludables.
Los materiales más habituales son el vidrio oscuro, el hojalata y el plástico opaco de alta densidad. El vidrio oscuro o tintado es especialmente valorado porque no transmite sabores y bloquea gran parte de la luz. Las latas de hojalata también ofrecen una excelente protección. Conviene evitar envases transparentes si el aceite va a estar expuesto a la luz durante mucho tiempo.
Un consejo práctico: una vez abierto el envase, ciérralo bien tras cada uso y guárdalo lejos de fuentes de calor como los fogones. Cuanto menor sea el contacto con el aire, más tiempo conservará el aceite todas sus cualidades.